El machine learning (aprendizaje automático) es la ciencia de conseguir que los ordenadores actúen sin haber sido explícitamente programados. Su aplicación más básica es la práctica de usar algoritmos para tratar datos, aprender de ellos y luego ser capaces de hacer una predicción o sugerencia sobre algo. Se trata de modelos que son capaces de aprender e ir adaptándose de forma independiente a la evolución natural de los datos.
Motores de búsqueda inteligente, sistemas de diagnósticos, reconocimiento de imágenes, del habla y del lenguaje, predictores de alta precisión… Estas son, entre otras, algunas de las actividades de nuestro día a día que se ven impulsadas por el Machine Learning en todas sus dimensiones.
Las técnicas de Machine Learning resultan especialmente efectivas en problemas de naturaleza compleja en los que la aplicación de métodos estadísticos tradicionales no resulta adecuada. Por tanto es posible aprender es posible aprender del conocimiento oculto en los datos y dar respuesta a preguntas complejas.
Dentro del amplio mundo de la inteligencia artificial, esta especialidad permite desarrollar sistemas que aprenden de manera automatizada a partir de patrones ocultos en los datos mediante algoritmos que son capaces de mejorarse continuamente.
Este avance se puede aplicar a aspectos de negocio como la predicción de demanda, la seguridad, la identificación de patrones, entre otros.